Iba a cerrar la puerta cuando el repartidor llegó con la comida, la recibí y cerré la puerta.
Miré el sobre y lo guardé en la oficina, lo vería después, lo que fuera podría alterar a Emma y ella ya estaba bastante alterada.
Fui hasta la cocina y coloqué los platos y la comida, serví dos copas de vino y luego fui a buscarla, estaba sentada sobre la cama con la mirada triste.
-Gordita, ya ha llegado la comida mi amor...
-Voy...
Nos sentamos a comer Emma comió poco y yo también, verla así me q