-No lo hice por tí.
Tonto...
-Lo que tú digas, tonto.
No entendí esa conversación, pero me pareció agradable que esos dos parecieran estarse llevando bien y hasta ahora no me habían ofendido.
-¡Gordo!
Felicidades hermanito...
-Felicidades cuñada preciosa.
-Muchas gracias Andy...
Gracias por todo lo que hiciste por mí, por ser la madrina, por aceptar mi propuesta de última hora y por ser siempre amable, por ser la cuñada que todo el mundo desearía tener.
-Emma...
Andrea hizo un puchero y me abrazó.
Vi un par de lágrimas caer por sus mejillas.
-Eres la persona más dulce que he conocido Emma Keller-Smith... Si hubiera tenido una hermana, me habría gustado que fuera como tú.
La abracé y tal vez la apreté un poquito, pero lo que me dijo me llegó al corazón por muchas razones, no sólo por lo bien y especial que me hizo sentir, sino porque yo si tenía una hermana, una hermana gemela que me habría encantado tener a mi lado en este día tan especial, sé que no pudo venir, pero habrí