-Hablemos de cosas más agradables.
¿Cómo te fue con la diseñadora?
-Bien, ella es increíble.
Dijo que diseñaría mi vestido en tres tallas, por si bajo, subo o mantengo mi peso.
-Eso es genial mi amor.
Comenzó a besar mi cuello.
-Espera... Me haces cosquillas...
-Ja ja ja. Eso intento amor.
-Adam, espera...
Aún no he terminado de contarte.
-¿Qué más hay que contar?
La diseñadora pidió que vaya sola de nuevo, mañana.
-¿Sola?
-Si, al parecer el vestido de novia o los vestidos de novia