Mundo ficciónIniciar sesiónLa mueca de dolor en el rostro de Nath fue un poema, debió recordar que ella estaba casada mientras que Emma se casará conmigo y ella no podrá hacer nada para evitarlo, no sé en qué punto de mi vida me encuentro, a veces quiero a Nath y a veces no.
-Estoy segura de que le habría encantado venir, lamentablemente viajó a Italia por asuntos de negocios y no pudo acompañarme.
-Es una pena, me habría gustado conocerlo, debe ser tan agradable como tú.-Te agradezco Emma.La sonrisa hipócrita de Nath casi me saca la carcajada.
-¿Así que tienes esposo?
-Si, Amme. Tengo esposo, nos casamos hace diez años...-Ya veo. Pues te felicito, mantener un matrimonio de tantos años debe ser difícil, la vida te pone pruebas, ex novios, amores del pasado y todas esas cosas que te hacen meditar si vale la pena seguir casados o no.-As&iacu






