Katty caminó hacia mi, retorciéndose como una babosa con sal, era tan odiosa, era sexy, si, pero odiosa, había olvidado por completo que ella existía, habíamos follado un par de veces, se tomó todo demasiado en serio, hice malabares para poder quitármela de encima y aquí estaba de nuevo.
-Tu madre me dijo que te casarías, no lo podía creer.
¿En qué problema te metiste para terminar comprometido con la gorda Smith?
¡En fin, sabes que aunque estés casado siempre me tendrás disponible para ti!