Capítulo 1153: Ella estaba con nosotros
Mis labios probaron la delicia y suavidad de los suyos, no pude, les juro que no pude evitarlo, dejé caer al suelo aquella taza y llevé mis manos hacia su cintura y la acerqué a mi cuerpo sin pensarlo mucho.
¡MUAK, MUAK, MUAK, MUAK!
¡MUAK, MUAK, MUAK, MUAK!
¡MUAK, MUAK, MUAK, MUAK!
-¿Tampoco pueden dormir?
-¡..!
-¡..!
Ni siquiera tuvimos tiempo de disfrutar aquel momento lo suficiente, ambos nos separamos asustados, nos mirábamos fijamente con el terror