Capítulo 958: Necesitas anteojos
-Ya está lista la habitación.
-Gracias.
Subí con mi princesa en brazos, Viviene había puesto una camita de bebé para ella junto a la mía.
-Te preparé una pijama para que duermas más cómodo. Ya conoces mi habitación, si necesitas algo, llámame. A la hora que sea.
-Lo haré.
Sonreí, Alice ya estaba dormida, la acosté en su camita y me acosté en la mía, pese a todas mis penas, mis dolores, pasé una noche increíble, tranquila y liviana, nada que me robara el sue