A Lucca le importaba más el desaire que le habían hecho a Margarita que, la caída de la empresa, las mentiras de su padre y su amorío con su futura esposa.
—Margarita tenía razón —pensó en voz alta, queriendo comprender todo lo que estaba sucediendo a su alrededor.
—Por favor, hijo, debes casarte con Lidia —pidió su madre otra vez y él le miró con aborrecimiento—. Debes casarte con ella lo más pronto posible y sacarla de aquí —imploró desesperada—. Quiero a mi esposo de vuelta y…
Lucca apretó e