Mundo de ficçãoIniciar sessãoElla no quería lo mismo para su hermana y había luchado para ahorrar mes a mes, aunque a veces las cosas no eran fáciles.
Cuando Margarita le ofreció su obsequio por su graduación, Julieta no pudo contener la emoción y lloró hundida en su pecho, sintiendo, como siempre, su protección, amor y valor.
La libreta de ahorros llevaba un peque







