Él tomó su mano y caminó a su lado en silencio. No dudaron en recorrer el lugar, pasaron entremedio de las parras y nunca dejaron de mirar el cielo.
—¿En qué piensas? —preguntó ella con timidez.
—En el futuro —susurró él y agregó—: En el futuro que quiero tener contigo.
—Lucca —dijo ella, riéndose—. Estoy muy confundida. Me dijiste que nos casaríamos por un tiempo y que luego firmaríamos un divorcio. —Pese a la oscuridad que los envolvía, sus ojos brillaron—. Ahora todo este loco pueblo sabe qu