Mundo de ficçãoIniciar sessãoMargarita lo besó con suavidad en los labios y él respondió a sus besos dulces con los ojos cerrados, pero, por más que quiso ser un hombre lleno de vigor y duro para ella, no pudo. A veces, su cuerpo no respondía como él quería y se desanimó de sobremanera al entender que, tal vez, él no era el macho que ella tanto necesitaba.
—Lo lamento —musitó







