—No ahora… —susurró, cerrando los ojos con fuerza.
No podía fallar.
No podía perder.
No ahora que estaba tan cerca.
Y entonces lo escuchó. Esta vez no fue una ilusión.
El sonido era claro.
Fuerte.
Un helicóptero.
Los ojos de Helen se abrieron de golpe.
Su corazón comenzó a latir co