Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeila trato de ponerse de pie, pero pronto recordó que estaba desnuda, vio a su alrededor con vergüenza, tratando de encontrar algo con que cubrirse, pero cuando al fin vio su bata, las manos de su esposo la atraparon por la cintura.
— ¿Piensas abandonarme? — Hafid solo bromeaba, pero Leila no lo comprendió.
— Jamás te abandonaría Hafid, yo nunca me alejaría de ti por propia voluntad, debes creerme… —







