Mundo de ficçãoIniciar sessão– Buenos días Alicia – salude como siempre a mi secretaria.
Había llegado algo tarde a la oficina ¿La razón? Apenas si había logrado salir de la cama sentía mi cuerpo débil. No pase una buena noche, y cuando desperté mis músculos estaban entumecidos y mi garganta dolía como mil demonios. Hace un par de días que venía sintiéndome enfermo todo eso junto con el enorme estrés







