– Papá, yo ya terminé ¿Puedo ir con mamá? – Damián que era la réplica casi exacta de Erick lo miro expectante sin soltarme.
– Bien, pero no la hagas esforzarse demasiado - le advirtió, el pequeño tomo mi mano y me llevo escaleras arriba, en cuanto llegamos al cuarto donde había despertado esta mañana, el salto sobre la cama y se metió bajo las mantas, cuando estuve a su lado, el pequeño se acurruco junto a mí y allí se quedó particularmente quieto.
La comodidad y el hecho de que él pequeño ju