Capítulo Quince
Punto de vista de Clara
Me quedé en el estacionamiento esperando que las clases de Mira terminaran. El calor del sol aumentaba y podía sentir su intensidad sobre mi piel. Apenas había pasado una hora desde que la dejé en la escuela.
Caminé hacia el portero. Su rostro seguía tan rígido como antes, mientras observaba el portón parpadeando constantemente, como alguien protegiendo su propiedad.
—Buenos días, señor. ¿Sabe a qué hora sale ella? —pregunté con impaciencia. En ese momen