Danika caminó hacia la puerta del Rey por la noche, en ese momento la puerta se abrió y el rey salió.
Ella estaba nerviosa sin saber por qué. Era un paseo normal, no una invitación a ninguna reunión o fiesta.
Sin embargo, estaba nerviosa. Estaba bien vestida y, con la ayuda de Sally, se arregló el cabello. Ella se acercó a él y bajó la cabeza a modo de saludo.
"Mi...", hizo una pausa, tragó saliva y dijo: "Mi Rey".
El Rey Lucien la miraba con la misma mirada inexpresiva habitual. Per