El Rey Lucien entró en la mazmorra. Los dos nuevos prisioneros se levantaron y se arrodillaron ante él en señal de saludo.
"Su Al-Alteza...", dijeron juntas. Sus voces mostraban su nerviosismo.
El Rey Lucien se paró en la entrada de la misma y miró a las dos mujeres. Coria y Zenia.
Él tiene un recuerdo fugaz de Coria allá en Mombana. Nunca la conoció por su maldad, así que sus acciones fueron inesperadas.
Cerró los ojos y su mente se llenó de la imagen de Danika tumbada allí, toda vendad