Danika caminó de una esquina del mercado a la otra, comprando las cosas que ella necesitaba. Algunas personas la fulminaron con la mirada cuando pasaba, pero ella les hizo una leve reverencia y se alejó con los hombros en alto.
¿Embarazada...?
No importaba cuánto ella trataba de no pensar en eso, su mente traidora seguía volviendo a esa espantosa posibilidad. El terror se apoderó de su sistema.
Cielos, no. No puede ser. Ella se convenció obstinadamente. No había forma...
Una niña se topó con