76. Poca cordura
Gio
Tocar a Martha se convirtió en una necesidad física supe que tenía un inconveniente demasiado grande para ser manejado y preferí retirarme, ella no estaba lista aún para entregarse a mí, se acababa de enterar que el idiota que tiene por esposo la engañó con su mejor amiga, esas cosas no son fáciles de digerir, tengo que tener más paciencia, así que fui a mi despacho en cuanto terminé mi café y preferí irme antes de cometer una locura. Sabía que quería a Martha para mí, que era mía, aun así