31. ¿Quieres salir?
—¡Hey! —sentí unas cálidas manos en mi rostro, enfoque mi vista parpadeando varias veces —hola, no te duermas —Isolda tenía una cara muy diferente ahora.
Su rostro estaba retorcido en una total mueca de preocupación ocupando todo su rostro mientras estaba agachada acompañándome.
—Creo que la protección no funcionó bien —murmuré solo para ella.
Sonrió de manera tranquilizadora mientras quitaba mechones mojados de cabello de mi cara, que estaban pegadas a causa del agua.
—Funcionó, ella salió