Capítulo 9.
En la gran mansión
Lore conecta el golpe.
El aire se siente frío, pero la calidez que la recorre por completo, ya por haber terminado su tercera, cuarta, quinta, quién sabe cuál copa de vino, es lo suficientemente fuerte como para dejarse llevar por sus impulsos.
— No te atrevas a ofenderme, desgraciado. ¿No te das cuenta? — Declara Lore, mirándolo frente a frente, ya que ese enorme hombre con ese golpe se había encorvado ante el dolor y había quedado a la altura de la pequeña Lore, un metro c