Capítulo 64.
A la mañana siguiente…
León va saliendo en la camioneta con Aitana, solamente ellos dos.
— Gracias, gracias por llevarme de paseo, necesito salir de la villa— declara Aitana emocionada sin querer soltar una de las manos de León.
Estaban juntos, estaban felices, reunidos y completamente enamorados.
Ella estaba mucho más que feliz.
Aunque sólo es cuestión que avancen unas pocas cuadras, cuando un auto los intercepta interrumpiendo su avance y haciendo los que se detengan.
— Pero ¿qué pasó? — cuestiona León al mismo tiempo que mete el freno de mano de forma instintiva derrapando la llantas.
En cuanto él se detiene y se gira para ver si Aitana se encuentra bien.
Varios agentes y policías los rodean y colocan el diagnóstico de Aitana sobre el cristal delantero del auto.
— Será retenida de forma inmediata- Grita un hombre entre todos los que se encontraban rodeando el auto.
— ¡No, no, no!— grita Aitana al mismo tiempo que observa como un par de hombres abren la puerta y comienzan a jala