Capítulo 101.
La piel completa del cuerpo de Aitana esta erizado.
Es tal su impacto que sus piernas ceden y se sienta a un lado de la cama.
Todo lo que había creído por años…
Todo lo que defendió durante años. Y que pensó que su padre respetaría…
No era mas que una vil mentira.
“ ¿Hay algo de lo que me esté perdiendo?” se cuestiona.
— Pero, padre, yo no entiendo— dice ella. — ¿Cómo puede ser posible que necesitaran hacer eso? Tú querías que me casara con él. Querías que formara una familia con… con Santiago.