Mundo ficciónIniciar sesiónHúmedo, suave, caliente y estrecho, como a Eagle le gustaba. Así era el interior de la mujer donde dos de sus dedos estaban enterrados hasta los nudillos. Ella mordía su mano para no gemir más alto en sus brazos. Y él solo podía decir que estaba en la gloria. Solo ansiaba que ella dejara salir su voz. Sabía que eso lo excitaría aún más de lo que estaba.
-Y los dedos se movieron suaves, adentro y afuera, estimulando cada parte de la húmeda cavidad hasta que volvía loca a su pareja- en ningú






