-Está bien papi, no pasa nada.- Dice María Angélica y prosigue. -Sé que ella será una buena mujer y si es una dama como tu lo dices, seguro es mejor que mamá que bastante daño te hizo.-
Ella llega hasta un lugar bastante conocido en esa zona llamado “La Poma” y deja su regalo apoyado cerca de un muro para poder mandar un mensaje.
“Hola Jesús, ya llegué y estoy frente a La Poma. No sé si la conoces. venden unos helados muy buenos.” Lo malo de ese mensaje, es que no le había dicho cómo iba vestid