Después de dejar a la hembra en el calabozo a la espera de Dana, Alessandro ansioso fue en busca de su hembra.
No le había comentado lo que planeaba hacer con Dana porque no quería preocuparla. Había hecho el plan tan perfecto y detallado que él siempre había estado seguro de que volvería rápidamente y así podría contarle absolutamente todo a su hembra. Sin embargo, al abrir la puerta de su habitación su corazón se paralizó tensándose abruptamente.
—¡Zakia!
Rugió su nombre sintiendo que su déb