—¡Mamá!
Al ver a la Omega sus cachorros no dudaron en saltar a su abrazo aferrándose a ella.
Dana aspiró el aroma de sus cachorros sintiéndose una vez más sensible.
No había hablado con Alessandro porque lo primero que había hecho después de que Kian la llevara a casa había sido buscar a sus cachorros pero después de lo que los dos habían hecho estaba segura de que a la ley le quedaba muy poco tiempo. Además de que si los ancianos querían revelarse los cuatro reinos iniciarían la guerra. Ella