Hace algún tiempo…
Un joven guerrero se adentró apresuradamente en el claro donde la fiesta de Acción de Gracias estaba en pleno apogeo, y casi choca con un costoso Mercedes negro debido a su propia imprudencia.
Por suerte, frenó justo a tiempo, evitando un accidente. Muerto de miedo, miró a la persona que salía del coche.
—¡Lo siento muchísimo, señorita Ella! —se disculpó presa del pánico en cuanto vio a Ella.
“No pasa nada, solo ten más cuidado la próxima vez”, sonrió dulcemente como siempre,