Punto de vista de Bix
Lo sentí de nuevo. Esa sensación inquietante me invadió una vez más, un peso opresivo que me atenazaba el pecho, haciendo que cada respiración fuera una lucha. Cada paso vacilaba, el malestar me revolvía el estómago mientras una innegable sensación de que algo andaba mal impregnaba el aire. ¡Algo no estaba bien! ¿Le había pasado algo a...? Sacudí la cabeza para alejar esos sentimientos de paranoia, pero no sirvió de nada.
Al preguntar a los miembros de la manada, descubrí