Punto de vista del cielo
En medio del hedor nauseabundo que impregnaba la celda que compartía con delincuentes comunes, me permití fumar un cigarrillo barato, prestado de un compañero de celda, sin prestar atención al escrutinio de Beta Ken mientras permanecía fuera de la celda.
—Se le ha concedido la libertad bajo fianza. Puede marcharse —anunció un agente mientras abría la celda. Recogí mi chaqueta del suelo, me levanté y salí tranquilamente de la comisaría, seguido de cerca por Beta Ken.
—Al