Punto de vista de Laila
Regresé al despacho con mis pertenencias justo cuando Jason se disponía a marcharse. Casi chocamos en el umbral.
—Alfa Jason, lo siento. Debí acompañarte a la salida antes de...
—No pasa nada —respondió—. Espero que pases una buena noche. Me alegro mucho... por ti.
Fue incapaz de mirarme a los ojos al decirlo, lo cual me pareció extraño. Era evidente que algo le molestaba. ¿Acaso se debía solo a la presencia de William?
—¿Estás bien? —pregunté.
—Estoy bien —contestó, sin