Punto de vista de Laila
Parecía que nos permitirían el paso.
Jason se giró un momento hacia el personal del avión.
—Regresen a tierras más seguras y esperen mi llamada.
—Sí, Alfa —dijo el asistente a mi espalda.
Jason me tendió la mano. Tras aceptarla, caminamos hacia el auto.
El embajador ayudó a los asistentes a cargar nuestro equipaje en el maletero, todo esto bajo la atenta mirada de los guerreros. Cuando el personal regresó a salvo al avión, estos por fin se apartaron para darle espacio a