Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Esto es una locura!— exclamó Philip mientras Mónica y Taylor acomodaban sus mochilas.
—Oye, tú fuiste el de la idea no te quejes.—Mónica fue la de la idea ho soy simplemente su lacayo— la joven le dió un golpe en el brazo mientras el castaño negaba con la cabeza.Colocaron las baterías en las linternas y Taylor tomó el libro rojo de la mochila.—¿Son creyentes de Dio






