Mundo ficciónIniciar sesión—¿Y piensas seguir viviendo con Marcela y su familia? —preguntó Carlos mientras se recostaba en el mecedor de la terraza.
Acabábamos de terminar de organizar la casa y descansábamos debajo de la sombra del árbol de mango: aquella terraza era perfecta para tardear tomando jugo de limón.
—No, no, de hecho, estoy buscando un lugar mejor para arrendar, tal vez un cuarto —expliqué (aunque no me sentía tan







