49. Lucha interna
49
Selena
La entrevista había salido bien. Lo sabía porque el doctor Bishop apenas me había corregido y eso, según decían, era todo un logro. Sin embargo, mi mente seguía caótica, incapaz de calmarse mientras lo miraba. Su seriedad era casi intimidante, cada palabra suya cargada de una precisión calculada que me hacía sentir pequeña.
Mis manos sudaban de puro nerviosismo, un detalle que intentaba esconder frotándolas contra la tela de mi falda.
—Muy bien —dijo al fin, levantando la vista