46. Hermosa joya
46
Cuando Zaira regresó al salón, no encontró a Gabriel donde lo había dejado. Se esforzó por buscarlo de forma sutil, recorriendo con la mirada cada rincón del lugar. Su teléfono vibró con un mensaje de Selena. Lo abrió esperanzada, pero el contenido le arrancó un suspiro de tristeza: “No puedo ir, me lastimé el pie”
Zaira respondió rápidamente: “Lo siento mucho, te visitaré mañana, descansa”, y guardó el teléfono en su bolso.
Se giró al escuchar pasos detrás de ella. Era Helen, su madre, radi