Alexander
Hacía una semana desde que habíamos vuelto a casa, las cosas estaban bien, fuera del susto de Kristy y de la decepción al enterarse que su propio padre la entregó a esos hombres.
Estuvimos tres días en el hospital, bajo observación, todo volvía a la normalidad incluyendo los latidos del bebé, en todo ese tiempo no deje de discúlparme con ella por haberla enviado sola a ese lugar, pero ella solo decía que no era mi culpa y que todo estaba bien.
Su madre intentó contactarla los dos pri