El señor Parker cito a Victoria en un lugar remoto en las afueras de la ciudad, estaba muerta de miedo y al mismo tiempo entusiasmada por el dinero que recibiría por el engaño que iba a poner en manos del tirano ya que ella dio al niño en adopción directamente al orfanato y ellos se encargarían de todo
—Llega tarde señor Parker, veo que está perdiendo su toque, ser un caballero educado a toda medida era su tarjeta de presentación
—Tengo modales y sigo siendo un caballero con quien lo merece, tu