Eda
¿está dándome mi libertad?, tanto se esforzó por tenerme a su lado para que luego me deje. Me duele el pecho, obtuve lo que tanto quería, pero no me siento feliz ni triste. Mas bien decepcionada, me siento como una pelota que viene de aquí para allá, una que es votada y pateada hasta el cansancio.
Me siento como un trapo sucio que luego de su uso es desechado.
Mis padres hicieron tal cosa por protegerse, no lo hicieron por mí, lo hicieron por ellos mismos. Y hoy saber que ya no están me due