A la mañana siguiente, Rebecca llega a la empresa para encontrarse con que aquello parecía un desfile presidencial. No fue hasta que logró ver a Liam conversando con uno de los conductores que se dio cuenta de que las dos camionetas negras relucientes eran para el viaje.
—¿Los guardias de seguridad estarán con nosotros durante todo el trayecto? —ella escuchó la conversación.
—Por supuesto señor Edwards, nos encargaremos de que lleguen en perfectas condiciones.
Por más que comprendía que Liam er