Por Macarena
Entré al toilette, no hubiese querido alejarme de Franco, las mujeres lo miraban demasiado y todo el tiempo, pero necesitaba hacer pis.
Sabía que era mi prueba, porque en cuanto me dirigí al baño de damas, vi de reojo, a esa tal Mabel, venir en mi dirección.
Era hermosa, llamativa, con un cuerpo curvilíneo, me hacía acordar a Lizi, por el cuerpo, no por la cara ni por el trato.
Hago mis necesidades y cuando me estoy lavando las manos, se me acerca Mabel, demasiado, hasta le sentí o