30 Francia.
Williams veía el reloj que colgaba en la pared, una y otra vez, marcaba las diez de la noche, había intentado comunicarse con Linda varias veces, pero no conseguía que la llamada entrara, el buzón de voz le informaba que se encontraba apagado o fuera de servicio, aunque Deivid le repetía una y otra vez que lo más probable era que estuviera consolando a Rene.
— ¿Cómo quieres que te lo diga amigo?, ese para debe estar tomando un café hablando de lo que sea que hablen las mujeres, deja de comport