Capítulo 68— No darle tregua
Narrador
Manteniéndose un poco ocupada preparándose para recibir la visita de los posibles compradores, Eira se movía de un lado a otro revisando un par de asuntos en la computadora, cuando de pronto la puerta de su oficina fue tocada ligeramente. Sin apartar la mirada de esta, solo se limitó a pedirles seguir, y viendo como una figura conocida para ella ingresaba en el lugar, se detuvo en seco.
—¿Qué se supone haces aquí? Pensé que estarías trabajando
Con una sonri