Cap. 165: Morirás con tu propio veneno.
Maxwell le dio unas fuertes palmadas en la espalda a Dominic, intentando ocultar una sonrisa burlona mientras el ejecutivo recuperaba el aire.
—¿Estás bien? —le preguntó Maxwell, mirándolo de reojo.
Dominic se aclaró la garganta con fuerza, enderezándose en la banca y acomodándose el cuello de la chaqueta para recuperar la compostura, aunque el color rojo aún no se le quitaba por completo del rostro.
—Sí, estoy bien —respondió Dominic con la voz un poco ronca. Luego, clavó sus ojos grises en el