Capítulo 39 – en rumbo a la luna de miel.
Vivian frunció los ojos y miró con rabia a su esposo.
–Recuerda que la mujer a la que debes defender es a mi – siseó, casi como una amenaza – ¿Y tú por qué no has empezado todavía? Te quiero ver refregando el retrete con las uñas – le gritó a Catalina, que se estaba poniendo en pie.
–Ese no es mi trabajo – respondió ella, sin necesidad de alzar la voz.
Catalina tenia que aprender a hacerse respetar sin necesidad de ser igual de arribista que Vivian, ella no pensaba seguir haciendo espectáculos,