Capítulo 20 – las trampas de Vivian.
–Es hora de despertar, señorita Alcott – le dijo el ama de llaves mientras entraba en la habitación de la chica.
Catalina abrió los ojos con esfuerzo, sentía todo su cuerpo pesado y completamente adormilado, además de que le estaban hormigueando las extremidades y ni siquiera entendía muy bien por qué.
–¿Qué hora es? – preguntó.
–Casi las seis de la mañana – anunció la mujer abriendo las cortinas del lugar.
A pesar de que se sentia muy mal, queria vomitar y quedarse acostada todo el dia, adem