Fui rumbo al apartamento de Valentina, pero mi mente no dejaba de pensar en lo recién sucedido con Marisol.
Le estaba marcando a su celular cuando ella sale del apartamento. Se miraba hermosa, única, no existe palabras para describir su belleza, se miraba como un ángel.
— ¿Esa es mi secretaria? —dije sin querer en voz alta.
— ¿Sucede algo? ¿Me veo mal? —Ella empieza a revisar si tenía algún inconveniente
—Lo siento Valentina, es que nunca te había visto vestida de esa forma. —No podía dejar de