Regresé al hotel, pedí que me llevaran hielo a la habitación.
Tras pensarlo mucho, decidí llamar a Valentina.
—Sr. Alex, ¿Viene pronto hacia la oficina?
—Valentina, necesito que vengas al hotel Jerónimo, hoy no estaré para nadie.
— ¿Un hotel? ¿Por qué ahí?
—No me estoy quedando en casa, por eso te estoy pidiendo que vengas al hotel. Cuando vengas entenderás el porqué.
Ella se quedó en silencio por un momento, imagino que por la situación que acabamos de pasar en San Isidro es que desconfía.
—Te