Capítulo LVII. Una imposición que descubre secretos. Parte 2.
Hanna.
- “No estes nerviosa, Hanna, primero ve a ducharte, cuando tu ropa llegue, te la llevaré al baño. A no ser que seas tímida, hay personas así y no quieren que nadie las vea desnuda.”- me dijo la madre del Alfa cuando entramos en la habitación, donde la cama revuelta delataba que dormir plácidamente, lo que se dice plácidamente, no era lo que se hizo en esa cama.
Estaba totalmente avergonzada, no sólo por el hecho más que evidente de que estaba en la misma habitación, con la madre del ho